
Entrevista: Txell Vilaclara
Una inquietud, un sueño y una realidad de la Fundación: el trabajo con las familias.
Meritxell Vilaclara Verdú, 24 años. Nació y vive en Barcelona.
Graduada en Educación Social y monitora en el Centre d’Esplai Joan Suñol de Barcelona, entidad de tiempo libre vinculada a la Escuela de Jesuitas El Clot.
En su tiempo libre, estudia árabe.Hoy he quedado con Txell, educadora del Centre Obert, para que suba a mi despachito, este rincón que poco a poco se está convirtiendo también en un espacio para hacer entrevistas y donde cada día recibo a todo el que entra en la Fundación.
A Txell no la conozco mucho, ha empezado a trabajar con nosotros hará un mes, pero ya está súper integrada. Tengo muchas ganas de descubrir más cosas de ella y seguro que vosotros también.
Te has incorporado recientemente a la Fundació Salut Alta, ¿cómo llegaste a nosotros?
Estuve trabajando todo el año pasado en el Centre Sant Jaume y, cuando se me acabó el contrato de trabajo, el director me preguntó si podía enviar mi currículum a otras entidades del sector social de Jesuitas. Yo también había estado mirando otras entidades y realmente todas ellas me interesaban. Entonces fue cuando aquí salió una vacante e hice la entrevista con María, la directora.¿Cual ha sido tu encargo en la Fundación?
El encargo oficial fue incorporarme como educadora del Centre Obert, concretamente en el grupo de medianos. Yo entiendo que mi labor es aprovechar cada tarde que compartimos con los menores, para ofrecer espacios que les puedan ayudar a crecer como personas, a nivel académico y emocional. Poder ofrecer un acompañamiento y estar con ellos en todo el proceso.¿Qué actividades crees que les gusta más a los niños/as? ¿Cuales funcionan mejor?
De las tres semanas que llevo aquí, los menores estuvieron muy motivados con la Nit al Centre Obert. ¡Pero también hablan mucho de la “Diverfesta”! Yo no la conozco, pero me imagino que es una fiesta muy especial para toda la Fundación! En el día a día, en general les veo muy bien, pero si que es verdad que quizá cuando preparamos algún taller de manualidades, es cuando más disfrutan.Hablando de la «Nit al Centre Obert», ¿cómo fue tu experiencia?
A mi me sorprendió. Yo pensaba que serían muchas horas y que se me haría duro, pero la verdad es que lo viví muy bien. Fue un espacio donde poder compartir con los niños y niñas otro tipo de conversaciones, para profundizar y conocernos mejor, ya que muchas veces en el día a día no disponemos de suficiente tiempo. Se tiene que de decir que llegué a casa cansada, pero con la sensación de haber vivido una experiencia muy positiva.Hay aspectos comunes como es el trabajar con las familias y no tan solo con los menores.
Antes trabajabas en la Fundació Carles Blanch, ¿el perfil de los participantes es diferente al que atendemos en Centre Obert? ¿En qué nos parecemos las dos entidades?
(ríe) Uffff… a ver si me explico bien. El perfil si que es diferente pero aún y así las situaciones familiares y problemáticas personales son similares. Creo que aquí quizá se vivan situaciones más duras, pero tampoco puedo hablar mucho porque en el Centre Sant Jaume no estaba como educadora de un grupo en concreto.
Cuando llegué a la Salut Alta pensaba que nos parecíamos bastante, pero conforme va pasando el tiempo veo que no nos parecemos tanto. Si que es verdad que hay aspectos comunes como es el trabajar con las familias y no tan solo con el menor. En este sentido, sí que se trabaja siguiendo una línea, donde la visión y el estilo son muy similares.
Siempre has estado muy vinculada al mundo de los esplais, ¿es por eso que escogiste esta profesión? ¿Es necesario tener una fuerte vocación?
Si que es verdad que estoy muy vinculada al mundo del esplai y de hecho soy monitora del Centre d’Esplai Joan Suñol. Pero creo que no fue por eso que escogí estudiar Educación Social. Siempre he pensado que fue mi hermana quien me ayudó a decidirme cuando no sabía qué hacer. No tenía ni idea de qué estudiar, estaba muy perdida y fue ella quien me dijo “yo creo que tu podrías servir para ésto”. Yo no sabía ni que existía esta carrera, así que empecé a buscar información i vi que todo lo que iba encontrando me gustaba. ¡Así que me decidí por estudiarla!¿Qué te aporta a tu vida personal, tu trabajo?
Siempre me cuestiono si lo estoy haciendo bien o no. No somos salvadores, pero lo que me aporta es el hecho de saber que quizá soy el medio para que estos menores tengan una realidad diferente a la que viven día a día. Les ayudamos a poder transformarla. Es una tarea dura ya que muchas veces estás expuesto a situaciones que pueden ser conflictivas pero en la balanza pesa mucho más todo lo positivo y gratificante. Y con eso te quedas.¿Cual te gustaría que fuera la relación entre la Escuela del Clot y la Fundació Salut Alta?
Ummm, pues mira, ahora que lo dices, yo creo que quizá… ¡Mira, no me lo había planteado nunca! Sé que en estos momentos hay bastante vinculación. En la escuela siempre hacen campañas de solidaridad con otros países subdesarrollados como el Chad y quizá se podría aprovechar para montar campañas de sensibilización con los alumnos del Clot, con el objetivo de que conozcan nuestra entidad y que vean que no hace falta siempre mirar hacia fuera, cuando aquí también hay entidades que trabajan para mejorar el modelo educativo de los menores.Me parece que es un barrio que está muy olvidado y que no interesa a la administración.
¿Cómo ves el barrio?
¡Realmente me chocó! Yo venia de San Roque y no me esperaba este cambio. Parece un barrio muy olvidado y que no interesa a la administración. Me da la impresión de que no invierten en recursos para mejorar la calidad de vida de la gente de la Salut Alta.
¿Qué les dirías a los menores que participan en la Fundación y a sus familias?
Que aquí tienen este espacio donde les podemos ayudar, escuchar y acompañar. Siempre tienen la puerta abierta, más allá de nuestro trabajo. Que sepan que tienen un lugar donde sentirse apoyados.¿Algún sueño futuro para la Fundación que quieras compartir?
Por el poco tiempo que llevo, lo que sí he visto es que existe una gran inquietud por hacer más trabajo con las familias. La intención es poder dar cada vez más fuerza a este aspecto y veo que implica mucho trabajo, pero estoy convencida que será todo un éxito. Se trata de transformar no tan solo al niño/a individualmente, sino todo su entorno, y eso es muy potente!