¿Y cómo se sentirían?
Hace unas semanas, en el IES Joan Fuster de Barcelona sucedieron unos hechos que removieron los sentimientos de la sociedad catalana. A partir de la trágica noticia de la muerte de un profesor en manos de un alumno, los jóvenes de ApreniCreix llegaban comentando los actos haciendo suposiciones y con opiniones poco contrastadas. Así pues, pensamos que estaría bien poder hablar y lo hicimos a través de una actividad de educación emocional .
Ellos nos lo explicaron así:
«Estos días un niño mató a su profesor con una ballesta. Al día siguiente, todos los institutos hicimos cinco minutos de silencio en el patio. Nos sentimos tristes, matar no está bien hecho porque acabas con la vida de una persona.»
Más allá de los propios hechos, quisimos focalizar la dinámica en el trabajo de la empatía por ponerse en la piel de las personas relacionadas con el acto. Así pues, intentamos aproximarnos a los sentimientos que deberían vivir el profesorado, la hija de la profesora agredida, los compañeros de clase o los familiares de la víctima. Finalmente, terminamos con una reflexión sobre lo importante que es saber comunicarse y evitar la violencia en nuestro día a día.
A menudo estamos acostumbrados a comentar las noticias que pasan a nuestro alrededor pero también está bien poder dedicar tiempo para ponernos a la piel de los implicados y, realmente, hacer actividades de este formato nos permite hacer un trabajo personal muy enriquecedor a través de la educación emocional.