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L'entrevista: Catherine Bonhoure

Mi deseo para las familias gitanas rumanas es que puedan tener una vida más tranquila, no tener esa presión de la supervivencia diaria.

Catherine Bonhoure, viu a Barcelona, té 36 anys i tres fills.
Diplomada en treball social treballa a la Fundació Secretariat Gitano.

 

Catherine, ¿podrías explicar qué es la Fundación Secretariado Gitano?

La Fundación Secretariado Gitano es una entidad social intercultural sin ánimo de lucro, que trabaja desde hace más de 35 años por la promoción y la igualdad de oportunidades de la población gitana en España y en Europa.

¿Y cuál es tu tarea?

En toda España, como en Cataluña, hay varios programas de educación, inserción laboral o inclusión social. Yo trabajo desde el 2008 en el programa Gitanos del Este que existe en la Fundación, un proyecto de acompañamiento básico a familia gitanas procedentes de Europa del Este, aunque básicamente de Rumanía. 

En estos años en Barcelona hemos tenido finanzadores muy diversos para este programa específico, algunos años hemos llegado a tener cuatro personas en el equipo trabajando en tres territorios (Barcelona, Santa Coloma y Badalona). Pero este curso me he quedado sola con un encargo del Departament d'Ensenyament en Badalona. 

¿Con qué colectivo trabajas?

La población que atendemos vive en una situación de gran precariedad y marginalidad. No suele llegar a los centros de salud, ni a los colegios o a los servicios sociales, principalmente por desconocimiento o falta de documentación. Nuestra intervención consiste en intentar crear puentes entre las familias y los servicios del territorio para intentar garantizar el ejercicio de sus derechos básicos.

¿Y cómo se concreta?

En todas nuestras intervenciones siempre hemos dado prioridad a la educación y a la salud. Desarrollamos un proyecto específico para promocionar la escolarización de los niños y jóvenes rumanos de Badalona. Una gran parte del trabajo consiste en detectar niños desescolarizados y acompañar sus familias en el proceso de solicitud de plaza escolar durante todo el curso según las necesidades. Las familias no suelen estar empadronadas por las situaciones irregulares de la vivienda, lo que dificulta su acceso a la escuela o a la tarjeta sanitaria (obligatoria para poder escolarizar los niños). 

La metodología se basa en los acompañamientos desde la proximidad para detectar, conocer y generar confianza. Creo que generar confianza es un elemento indispensable para iniciar itinerarios de acompañamiento familiar integral, sobre todo con estas familias. El conocimiento, la flexibilidad, la proximidad y la confianza, pero también el rigor, la estabilidad i la coherencia en el tiempo son la única manera de trabajar en determinadas situaciones de extrema precariedad. 

¿Qué fue lo que te impulsó a trabajar con este colectivo?

Fue pura casualidad. Yo estaba trabajando en un centro abierto en el Casal dels Infants del Raval. Un trabajo como monitor bastante intenso y me apetecía un cambio. Surgió la oportunidad ya que Luis, excompañero del proyecto me lo propuso y, como en ese momento buscaba trabajo, así empezó.

¿Habías trabajado antes con gitanos rumanos?

En el centro abierto había trabajado con alguna familia de gitanos rumanos. Y en el proceso de selección tuvieron muy en cuenta mi paso por el centro abierto del Raval.

¿Desde cuándo conoces a la Fundació Salut Alta?

Pues yo diría que desde que empecé a trabajar en Secretariado Gitano, hace 10 años.

¿Y cómo nos conociste?

Nosotros empezamos trabajando con familias del barrio de San Roque ya que existían muchos niños desescolarizados. Pero luego empezaron a llegar familias nuevas al barrio de la Salut Alta, concretamente por la zona de la Plaza Antonio Machado, y con ese boom empezamos a compartir espacios. A partir de allí, con Silvia, la anterior directora de la Fundación, empezamos a colaborar.

ApreniJoc fue el proyecto en el que durante cuatro años participasteis. Cuéntanos un poco de esa colaboración: por qué salió, qué os ofrecía a vosotros, qué nos ofrecía a nosotros… ¿Cuáles crees que fueron los puntos fuertes del proyecto?

Los niños y las familias que participan en nuestro proyecto suelen estar fuera de todos los circuitos habituales. Algunos llegan a la escuela pero otros no y nosotros les acompañamos y les ofrecemos soporte para poderles matricular. Uno de nuestros puntos fuertes es el de detectar niños desescolarizados y acompañarles en el proceso de matrícula y que puedan entrar en los colegios. Como he comentado antes, somos como un puente entre las familias y los servicios básicos (escuelas, CAP, servicios sociales...) y cuando todo lo más básico está cubierto, entonces podemos trabajar un segundo nivel como puede ser un recurso donde se trabajen actividades de tiempo libre. Las familias de por sí no pueden llegar a un centro abierto y nosotros podemos ayudarles. Pero existen pocos recursos, todos ellos con una gran lista de espera, y para participar en ellos es necesario un compromiso por parte de la familia, aportar mucha documentación y, en ocasiones, las familias no la tienen.

La primera experiencia que tuvimos con la Fundación fue en un casal de verano y como fue muy positivo, decidimos probar con un proyecto continuado como era ApreniJoc para que la experiencia del verano se pudiera reproducir durante el curso.

La idea era poder seguir con nuestra metodología de detectar y acompañar para llegar a tener cubiertos los accesos a todos los servicios básicos pero dentro de un servicio ordinario y aquí entraba el proyecto ApreniJoc. Era un proyecto más flexible y donde era posible tener más movilidad de los participantes.

En este sentido, ¿cómo valoras el hecho de que las familias rumanas participen en proyectos con otros niños y niñas del barrio?

Es básico para todos, para ellos y para el barrio. Creo que la participación activa en la vida del barrio es básica para una buena convivencia y para alcanzar la inclusión social de todos los vecinos.

Desde la Fundación nos hemos adherido a la publicación sobre la situación de los gitanos del este en España. ¿Nos puedes contar de dónde sale la iniciativa y cuáles son esas situaciones que se comunican?

El objetivo de este informe es manifestar nuestra preocupación por la desatención o atención insuficiente que vive este colectivo en Cataluña y aportar algunos elementos de reflexión con la finalidad de incidir en las estrategias públicas de trabajo, de acuerdo a la realidad existente.

Se ha elaborado en el marco de la red ROMEST, la red de entidades y técnicos de servicios interesados en compartir y mejorar sus sistemas de trabajo, romper tópicos y estereotipos, y visibilizar los progresos de la población gitana procedentes de Europa del este, en la que participan en diferentes intensidades entidades sociales y trabajadores y trabajadoras de servicios públicos.

La gente del barrio opina que los gitanos rumanos son… ¿Qué acciones debemos llevar a cabo para contrarrestar estas opiniones? En concreto, ¿qué podemos hacer desde la Fundació Salut Alta?

Todo lo que sea poder compartir espacios de manera normalizada, poder participar en un casal de verano por ejemplo, poder colaborar en una actividad que se programe en la plaza pueden ayudar. Desde el cotidiano y de manera natural. Espacios que necesitan crearse porque de forma espontánea no se suelen encontrar.

¿Qué papel debería jugar la Administración en el trabajo con los gitanos rumanos?

Hombre mucho más de lo que hace seguro… que las administraciones puedan financiar algún proyecto para gitanos del este. Y no es que creamos que siempre se deban hacer proyectos exclusivos para ellos, lo ideal sería donde en todos los proyectos que ya existen se pudiera sumar este colectivo y poder participar, pero la verdad es que no suelen llegar ni a los centros abiertos, ni a los servicios sociales, ni a las escuelas… y entonces, a raíz de este diagnóstico, hemos diseñado una propuesta de trabajo que creo muy ajustada para acercar a este colectivo a los servicios ordinarios, pero nos cuesta mucho mantenerla por falta de financiación.

Muchas de las familias rumanas vienen para mejorar su situación económica. ¿Conoces algún caso que haya conseguido incorporarse al mundo laboral?

Pues sí. Como caso cercano te puedo hablar de Florentina que aquí en la Fundación la conocéis. Una mujer que ha conseguido hacer este proceso e incluso con un contrato de trabajo. En las familias que atendemos no suele ser muy habitual pero sabemos que hay más casos que pasan desapercibidos.

Es complicado porque muchos de ellos llegan sin ningún tipo de formación profesional y algunos tienen estudios muy básicos. La administración es lenta y pone muchas trabas, de modo que el proceso para regularizar su situación laboral se va complicando.

¿Y algún otro que continúe sus estudios superiores o universitarios?

Hay casos de jóvenes que continúen sus estudios pero actualmente en las familias que atiendo no hay muchos. El proyecto en el que participo, las familias a las que atiendo son las más vulnerables.

Días atrás, en el diario “L’Independent” de Badalona nos hablaban sobre el proyecto Amaro Barvalipe el cual formará a jóvenes gitanos de cinco regiones españolas para convertirlos en agentes de cambio político. ¿Sólo participan gitanos españoles o también gitanos rumanos?

La verdad es que desconozco si hay o no. No te sabría decir…

¿La Fundación Secretariado Gitano tiene algún proyecto de este estilo?

Nosotros si tenemos algún proyecto como es el “Promociona” que trabaja con los alumnos más “promocionables” para que puedan continuar sus estudios. Son jóvenes que terminan 4º de la ESO y quieren seguir en estudios post obligatorios, un perfil muy diferente a los que yo tengo en el proyecto.

También está el proyecto de inserción laboral “Acceder".

¿Qué diferencias hay entre los gitanos vecinos de toda la vida y los gitanos del este?

Pues muchas. Por la trayectoria vital, vienen de un país que es muy diferente. Tienen una parte muy rumana y otra muy gitana. Durante siglos haber vivido en Rumanía, marca mucho a las familias. Puede haber algunos puntos muy parecidos aunque entre ellos no se reconocen mucho. Normalmente no suele haber buena relación entre ellos.

¿Existe algún proyecto en el que colaboréis conjuntamente?

Que yo sepa no hay proyectos en los que colaboren o no los conozco. De entrada creo que la relación puede ser más conflictiva que positiva.

Sí que en alguna asociación de mujeres gitanas ha intentado incorporar a alguna gitana rumana pero las experiencias son muy pocas. Y seguramente algún otro intento habrá pero no las conozco.

¿Un deseo para los gitanos rumanos del barrio de la Salut?

¿Uno, sólo? Ufff, muchos.

Lo que más impacta es el nivel de vulnerabilidad, de exclusión social, de pobreza. No sólo los gitanos rumanos, el barrio en general está muy afectado. El 99,9% de las personas que yo atiendo en este proyecto no tienen acceso a ayudas sociales, básicamente por no disponer de la documentación. Lo que les permite vivir en un piso, es hacerlo sin pagar, ocupado y compartiendo con otras familias. El no pagar la vivienda y dedicarse a la recogida y venta de chatarra, les permite subsistir. No todas las familias se dedican a lo mismo, pero son la gran mayoría. La prioridad de las familias es la supervivencia. Lo económico es lo primero, aunque algunas de ellas ponen prioridad en la educación de sus hijos.

Mi deseo es que puedan tener una vida más tranquila, no tener esa presión de la supervivencia diaria. Pesa mucho la precariedad con la que viven y arrastra muchas cosas. No permite ningún proceso de inclusión ni a largo plazo.